jueves, 4 de noviembre de 2010

El Perú a la deriva (política)*



*Esta columna ha sido preparada para el portal chileno Política & Rock: http://politicarock.cl/el-peru-a-la-deriva-politica/.

En abril del próximo año hay elecciones presidenciales en Perú. Al respecto me interesa hacer un panorama de los candidatos que tientan el cargo para intentar saber hacia dónde se dirige políticamente el Perú.

El contexto

En Perú la personalización de las elecciones alcanza tal nivel de intensidad que prácticamente anula cualquier ideología, sin dejar de reconocer que existe un porcentaje mínimo de “electorado duro” ya sea de izquierdas o de derechas.

Pero decíamos que es sorprendente la desideologización del electorado peruano al punto que en las recientes elecciones regionales y municipales de octubre del presente año, una parte importante del 20% de los limeños que apoyaba a Kouri, candidato de la extrema derecha, pasó a apoyar a Susana Villarán, candidata del centro-izquierda, al haber sido el primero impedido de postular como candidato por no cumplir las leyes electorales. Con este inesperado electorado Villarán ha ganado las elecciones municipales en Lima, la plaza municipal más importante del país aunque nos moleste a los partidarios de la descentralización.

Las mismas conclusiones pueden derivarse del análisis del comportamiento del electorado en el resto del país. Los partidos políticos prácticamente no han ganado una región y los movimientos regionales, dependientes económica y políticamente del líder, han arrasado con casi todas las presidencias regionales pese a ser creados casi exclusivamente para las elecciones.

Los candidatos presidenciales

En este contexto, las encuestas muestran a cuatro candidatos “fuertes” compitiendo por la presidencia del próximo año, en este orden: Luis Castañeda, Keiko Fujimori, Alejandro Toledo y Ollanta Humala. Analicemos estas candidaturas sin perjuicio de que coincidamos con la opinión que aún ahora, a seis meses de la elección, es posible que cualquier otro candidato adquiera protagonismo.

Luis Castañeda: Alcalde de Lima durante los 8 últimos años, con una aprobación ciudadana de su gestión que alcanza hasta el 80%. Tiene la imagen de gestor capaz de dar a la política nacional el manejo gerencial que se necesita. Ha sido aliado del partido de la democracia cristiana en campañas municipales y presidenciales anteriores, y su propio grupo político tiene características similares, se le reconoce también de derecha.

Keiko Fujimori: Hija de Alberto Fujimori, presidente del Perú de 1990 al 2000 vacado por incapacidad moral por el Congreso de la República en medio de escándalos de corrupción y hoy condenado a 25 años de cárcel por delitos contra los derechos humanos. Sin duda goza de la popularidad de su padre quien hizo un gobierno eficiente en términos económicos ortodoxos y practicó el populismo como modo de hacer política. Representa la derecha autoritaria más extrema del país y ha prometido indultar a su padre de salir elegida presidenta.

Alejandro Toledo: Presidente del Perú en el periodo 2001-2006, reconocido por su lucha contra la dictadura fujimorista, realizó un manejo responsable de la economía durante su gestión y fortaleció las instituciones del estado. Pese a ello tuvo una popularidad muy baja durante casi todo su gobierno que llegó a la cifra de 6%. Es un candidato de centro-derecha aunque está luchando por ubicarse cada vez más al centro.

Ollanta Humala: En el 2006 compitió en la segunda vuelta contra Alan García perdiendo por no más de 6%. Ex militar, con ideas fuertes y asociadas a la izquierda. Participó en un levantamiento militar contra la dictadura fujimorista. Es sin duda un candidato de izquierda aunque él prefiera llamarse nacionalista. Con una popularidad importante en las zonas más pobres del Perú, lugares en los que avasalló electoralmente en las últimas elecciones, aunque ahora parece encontrar competencia mucho más reñida con el populismo de Fujimori.

La conclusión

Como puede observarse hay una variedad ideológica importante entre los candidatos y, pese a ello pero sobre la base de lo dicho en la primera parte, con electorados intercambiables entre todos ellos según se desarrollen las circunstancias durante la campaña electoral. Las mismas que suelen ser tan impredecibles como importantes, no por poco decían en la radio hace unos días que políticamente un mes en Perú era como un siglo en Suiza.

Por ello mi conclusión al respecto, y tomándome algunas licencias para causar sensación, es que el Perú políticamente va al ritmo de las olas, sólo y a la deriva. Cualquier elector puede votar por cualquier candidato. El próximo presidente del Perú puede ser con las mismas probabilidades uno de la extrema derecha, del centro o de la izquierda.

Ya sé que parece algo muy normal que en elecciones puedan entrar gobiernos de distintas ideologías, pero me preocupa, a partir de lo dicho, que esa decisión sea tomada en función de las personas y no de las ideas y/o propuestas.

1 comentario:

Ricardo dijo...

Hola, ¿qué tal?

Hace poco estuve en Lima y quedé muy interesado en el desarrollo de las próximas elecciones en tu país.
Escribí algo al respecto en mi blog y linkié este posteo.

Te sigo. Saludos.