Mostrando entradas con la etiqueta internacional. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta internacional. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de noviembre de 2011

Constituciones vanguardistas para el Tercer Mundo*


(*Columna publicada en: Política & Rock de Chile)

En Latinoamérica una Constitución es percibida como un texto con un montón de derechos y principios, que en el mejor de los casos es una declaración de ideales que desde el colegio algunos profesores insisten en decir que es la ley más importante de nuestro país (¿qué clase de ley tan importante puede ser incumplida siempre? –rebatían inmediatamente nuestras mentes infantes); y en el peor de los casos, un texto sin valor alguno que ni siquiera conocemos. Grosso modo diría que estos son los dos tipos de percepción más comunes en el Tercer Mundo, donde la ciudadanía plena es una aspiración con las justas.

Bolivia y Ecuador representan dos casos estupendos en el estudio de la Constitución y la realidad sobre la que se aplica. Ambos países latinoamericanos han promulgado hace no más tres años nuevas Constituciones que han entrado en vigor como resultado de procesos que yo calificaría de revolucionarios.

Como carezco de un conocimiento siquiera decente de la política interna de esos países, no me atrevería a hacer un análisis acerca de cómo viene operando cada Norma Suprema en sus respectivas realidades. Apenas me propongo, luego de una revisión de sus capítulos en Derechos Fundamentales, mostrar algunos de sus aspectos más adelantados.

En las dos Constituciones se reconoce como un derecho fundamental el derecho al agua en el entendido de que es vital para la salud y sustento económico de los pueblos, así como por la conservación del medio ambiente. Otro de los derechos reconocidos son el de la comunicación, en el más amplio sentido, que establece el rol de los medios de comunicación cuya propiedad debe mantener un carácter plural, así también se le otorga una función educativa y respetuosa de la interculturalidad; y el derecho a la ciencia, la cultura y la investigación, en el que el Estado asume el deber de dar políticas públicas que promuevan estas áreas en beneficio del interés general.

Los derechos sociales clásicos son repotenciados al reformularlos en clave de dignidad del ser humano y de interculturalidad (valor fundamental en sociedades heterogéneas). El derecho al trabajo alude a las condiciones mínimas en que debe prestarse, los beneficios sociales, la no discriminación, los jóvenes en el trabajo, las mujeres embarazadas y sus descansos, los sindicatos y diversas garantías para su práctica, etc. Otro tanto puede decirse de los derechos a la salud y a la educación, cuyo ensalce de la medicina ancestral en el primer caso y la enseñanza intercultural bilingüe en el segundo, son una muestra de aspectos muy de avanzada en el desarrollo de los derechos fundamentales, en consonancia con el desarrollo teórico pero sobre todo con la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Por último, habría que mencionar los apartados especiales que hacen ambos textos cuando tratan el tema de grupos minoritarios entre los que se encuentran las mujeres embarazadas, los adultos mayores, los jóvenes, los discapacitados, los niños, niñas y adolescentes, los presos, los enfermos terminales y los inmigrantes. A cada uno de estos grupos se les reconoce un abanico de derechos y garantías que suponen una auténtica reivindicación en el más alto nivel jurídico. Mención aparte merecen como colectividad los pueblos o nacionalidades (categoría aún mayor, con una capacidad enorme de ser explotada por la interpretación de los jueces), a los que le son reconocidos los derechos a su territorio, a la consulta previa sobre los actos que puedan afectar su territorio, a la participación política en todos los niveles del Estado, entre muchos otros.

Se trata concluyentemente de Constituciones de vanguardia en materia de protección de derechos fundamentales así como de reivindicación de grupos minoritarios. Estamos en presencia de dos textos en el que el pluralismo constitucional ocupa un lugar central, y que deberían inspirar otros textos en la región, especialmente en países con sociedades fragmentadas.


Pero luego del elogio al texto, viene la pregunta importante: ¿cuánto puede hacer una Constitución para conseguir una sociedad más justa verdaderamente? Aventuro respuesta: bastante aunque no todo. O sea, es una gran herramienta que requiere de estupendos operadores, así de fácil. Si las cosas van mal con ambos países de seguro que no es culpa de sus Constituciones, por el contrario, podrían ir peor sin ellas.

jueves, 4 de agosto de 2011

El antichilenismo peruano





¿Saben los chilenos que a los peruanos nos fascina llamarlos “rotos”? No lo digo con sorna sino con pena, detrás radica una evidente xenofobia. Es triste pero cierto que cultivamos y cosechamos nuestro nacionalismo a través de odios. En el fondo, la propia búsqueda de identidad nos obliga a buscar adversarios, porque ¿qué es la exclusión si no el reverso de la identidad?


Tampoco es que lo hayamos inventado, este fenómeno debe encontrar sus raíces en la misma condición humana, y el nacionalismo es sólo una forma histórica en que éste se ha expresado. Ciertamente, ¿qué sería de la nación francesa sin Alemania, de Taiwán sin China, de España sin los árabes, de Latinoamérica sin España? Sé que caigo un poco en el escepticismo schmittiano, pero lo amerita.


Entonces comienzo así: ¿qué sería de la nación peruana sin Chile? O, más precisamente, sin la guerra con Chile, completo mejor, sin la derrota en la guerra con Chile. No puedo decir que nada, pero tampoco que mucho. Hemos construido históricamente nuestro nacionalismo por la vía rápida, la vía del odio y el resentimiento. No es casualidad que nuestro cántico preferido durante un partido de fútbol de la selección (no necesariamente contra Chile) sea “el que no salta es un chileno maricón”, o que hayamos celebrado a gritos y vítores los goles de Venezuela en los cuartos de final.


No debe sorprender que uno de los hitos constitucionales de nuestra era republicana sea el discurso que el grandioso pensador peruano, Manuel Gonzáles Prada, diera en el Politeama en 1888, casi diez años después de la guerra del Pacífico, llamando a los peruanos al levantamiento, evocando todavía que “la mano brutal de Chile despedazó nuestra carne y machacó nuestros huesos” con el objeto de conmover al auditorio.


Decía pues, que hemos buscado la vía rápida y la hemos transitado felices sin preocupación, en desmedro, lamentablemente, de la mejor vía, que es la imponente cultura de la que vivimos rodeados pero que nos rehusamos a abrazar. Las generaciones de peruanos andan por la vida transmitiendo ese absurdo en nuestras casas, en nuestras escuelas, en nuestros barrios. Esa bendita guerra de hace más de un siglo sumada a las vicisitudes naturales entre países vecinos nos ha perseguido sin fatiga hasta nuestros días.


Las autoridades de ambos países, no obstante, vienen tomando desde hace algún tiempo decisiones para mejorar las relaciones políticas, al punto que hoy se puede hablar de una relación amistosa entre ambos países. Es cierto que hay todavía generales zopencos que tienen clavado en el alma el antichilenismo, como ocurre lo propio del otro lado; pero, en mi opinión, las autoridades parecen haber comprendido que la gran inversión chilena en tierra peruana, y la inversión e inmigración peruanas en Chile, dependen mucho de que se mantenga una sólida relación.


Me parece, no obstante, que hemos llegado al límite del éxito de nuestras relaciones dentro de las condiciones actuales. Hoy, ya no es posible avanzar más en la relación Perú-Chile, si no desterramos de una vez y para siempre ese virus “anti” que ha hecho de nuestra sociedad su hábitat. Estamos tocando techo, el único paso posible por dar, según los manuales, es la integración, y para ello hace falta un cambio abrupto en la educación en todos los niveles. ¿Seremos capaces? Y esta última pregunta está dirigida a los chilenos también.

martes, 14 de diciembre de 2010

Políticas racistas en épocas de crisis*



*Columna preparada para el portal chileno Política & Rock

“Aquí nos ven como animales” – me dijo ella sin pizca de ironía, mientras el metro nos llevaba a nuestro destino. Acababa de aterrizar en Roma, quería conocer algunas ciudades europeas luego de haber terminado el intercambio en España y antes de regresar a Perú. Ella no me conocía pero me esperó en la salida del aeropuerto, me ayudó a cargar las maletas y subimos en el metro. Ella era la esposa de mi tío quien no había podido escapar del trabajo para irme a recoger personalmente. Ambos eran inmigrantes ilegales en Italia.

Pronunció la frase con un registro de voz regular y me pareció un poco temerario porque “ellos” nos rodeaban en el vagón del metro. Es probable que no tuviera miedo porque “ellos” no entendían español, aunque a mí me gusta pensar que ella no tuvo miedo de ser escuchada. Luego de esa frase, “ellos”, los italianos, se habían vuelto mis enemigos pero a diferencia de ella yo sí les temía.

Mi sentido de justicia no puede evitar asumir la posición de la minoría y especialmente en este caso no pude evitar sentirme un inmigrante ilegal también. A mí ya me había causado un dolor irreparable saberme (más bien recordarme) en una tierra, en un mundo, lleno de odio insensato, de la más vil irracionalidad, del absurdo sobre absurdo llamado racismo.

Esta forma de odio denominada racismo está tan viva que hay políticas enteras de varios estados con contenidos racistas. Dos grandes potencias mundiales están en plena ebullición racista con dos leyes funestas: el Estado de Arizona de los Estados Unidos con la criminalización de la inmigración ilegal y Francia con la ley anti-gitanos. Basta recordar que ambas leyes se ensañan contra dos minorías raciales: la latinoamericana y la romaní.

¿Por qué el odio como un sentimiento pasa al odio como política estatal? En la actualidad han aparecido dos factores que contribuyen a esta causa: el ejercicio poco democrático de la política y la crisis económica.

El primer factor tiene que ver con la manera de ejercer la política de Nicolas Sarkozy y de Jan Brewer, Presidente de Francia y Gobernadora de Arizona respectivamente. Practican el decisionismo, es decir ejercen una autoridad fuerte, capaz de resolver los problemas del estado más allá de las discusiones y opiniones de otros, especialmente los de las minorías. El objetivo es preservar el orden y la prosperidad amenazados por los “enemigos”.

El segundo factor es la crisis económica que es un terreno fértil para este tipo de gobiernos, la ciudadanía se encuentra vulnerable debido a la escasez de trabajo y de ingresos y ve gravemente amenazada su calidad de vida. Necesita de alguien que solucione los problemas con eficacia.

Los gobiernos de este tipo intentan legitimarse presentando al grupo minoritario como el enemigo que produce o que contribuye a la reinante inestabilidad y establecen medidas radicales para exterminar al enemigo consiguiendo una sensación de alivio en su población.


Sin embargo el alivio será fugaz y el odio será perpetuo. Lo cierto es que la prosperidad económica no va a regresar cuando los latinos ilegales y los gitanos hayan desaparecido de estos estados. La crisis permanecerá porque encuentra sus causas en otros factores.

Mientras tanto los gobernadores habrán humillado millones de vidas, ilusiones y sentimientos. Y nosotros, el mundo, sólo habremos contemplado el odio y su evolución.

domingo, 25 de octubre de 2009

Los jóvenes de la derecha española


"Tenemos que admitir que, con todo lo que le queremos, nuestro Aznar también se equivocó"- sentenció Ramón.


En ese momento me encontraba en un multitudanario botellón en una plaza o parque cerca de la Complutense de Madrid, acompañado de un grupo de amigos que más temprano habían asistido a una aún más multitudinaria marcha en contra del aborto en el centro de la ciudad, a la que yo también había asistido en calidad de observador con más dudas que certezas.


Ya sospechaba que la tendencia de este grupo de chicos era más conservadora que "progre", pero entrando en horas de madrugada, entre copas y en medio de una buena conversación es que confirmé mi sospecha.


"...con todo lo que le queremos a nuestro Aznar..." - retumbaba en mi cabeza durante toda la conversación. Y no podía dejar de recordar que ese era el hombre que había enviado tropas españolas a Bagdad respaldando la invasión yanqui, con la consecuente matanza como resultado.


No todo fue discrepancia sin embargo, Ramón, de 22 años y que milita en el PP español también cree en el mercado y que este tiene como fin al ser humano, en la seguridad social, en la meritocracia en la función pública, y sobre todo cree en la igualdad de oportunidades.


Qué distinta de la derecha peruana que cree en el mercado como un fin en sí mismo, que cree que la burocracia no debe existir porque "la oportunidad hace al ladrón", que la igualdad es inalcanzable que cada quien con sus méritos llega a donde quiere (como si un cojo pudiera ganarle la carrera de 100m planos a Husain Bolt).


En algunas cosas me sentí muy lejos de la joven derecha española pero en otras curiosamente bastante cerca. A mí me quedó la impresión que hay una nueva generación que al margen de distancias políticas naturales es mucho más responsable que la generación que se va, y claro mucho más madura aún, si cabe la comparación, de la déspota derecha peruana.


sábado, 17 de octubre de 2009

¿Por qué el próximo año no te quedas allá?





No es una desmedida admiración por Europa, ni soy el tipo de persona del que hablan "Los Prisioneros" en su canción "¿por qué no se van del país?", pero vaya que Sudámerica parece estar condenada al atraso en muchos aspectos.

La globalización como fenómeno social éconómico y político ha planteado numerosos desafíos a los estados, los mismos que no pueden ser superados en condiciones normales. Europa rompió esa normalidad y decidió avanzar en un proceso de integración que ha llevado a un fortalecimiento de los países del continente, en lo que hoy conocemos como la Unión Europea.


Libre circulación de capitales, de servicios, mercado común pero además libre tránsito de los ciudadanos, en fin. Pero eso obviamente ha sido un proceso gradual lento y con altibajos. Sin embargo finalmente como decía un profesor mío: "A ver si ahora Microsoft se atrevería a imponer condiciones con el riesgo de perder todo el mercado europeo."


Pero mi afligida reflexión quería indicar más bien lo lejos que estamos si quiera de empezar un proceso similar. Que si Evo le dice gordo a Alan, que si Alan luego lo califica de chabacano, que Bachelet considera un gesto de agresión una demanda internacional, que Chávez es un cualquier cosa, y un largo (pero muy largo), etc.


Si fuera cuestión de llevarse bien para salir bonitos en la foto me daría igual si hay buenas relaciones o no, pero de lo que estoy hablando es que el continente pierde la oportunidad de hacer frente a los retos que impone la modernidad.


O si no pregúntemosle a Doe Run qué tal le fue negociando con Perú.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Alan García también es nacionalista

Mejor lo hago ahora porque si sigo postergando este post (que lo vengo pensando hace un par de semanas) voy a terminar desistiendo de publicarlo, principalmente porque todos los demás hechos políticos recientes están empezando borrar lo bueno que quería decir.

Me explico: La mejor obra de Alan García hasta el momento como presidente de la República ha sido tomar la decisión de llevar el asunto del diferendo marítimo con Chile a la Corte Internacional de Justicia de La Haya. El tema es que, desde que se presentó oficialmente la demanda, han pasado tantos hechos bochornosos que iban a terminar por disuadirme de hacer este post. Pero, ¡ya está, lo voy a hacer!

La decisión política de ir a La Haya ha requerido muchísima serenidad por parte del gobierno, tanto para elaborar los argumentos jurídicos como para preparar el ambiente nacional propicio para que este tema sea asumido por la población como algo serio. Y seriamente también se han manejado las relaciones comerciales con Chile, aunque es evidente que tampoco íbamos a conseguir que esto suceda sin la menor reacción de la contraparte. Ha sido tan concienzuda la decisión que me atrevería a decir incluso que la oportunidad de la presentación de la demanda ha sido debidamente planificada para coincidir con las próximas elecciones presidenciales en Chile.

Pero no voy a explicar aquí los detalles del problema, ni de los argumentos jurídicos, sin perjuicio de mi compromiso de hacerlo en el futuro.

Lo que quiero hacer es sencillamente expresar mi felicitación, y mi alegría como peruano, por el acierto, valentía y prudencia con que se ha manejado el tema. La verdad es que Ollanta Humala no ha hecho nunca en su vida nada tan nacionalista como lo que acaba de hacer Alan García, muy bien asesorado por el canciller José Antonio García Belaúnde.

¡Muy bien Perú!

miércoles, 5 de marzo de 2008

Interrogantes y respuestas sobre la crisis diplomática Ecuador-Colombia*

Colombia capturó al número dos de las FARC después de bombardear un campamento que se encontraba en territorio ecuatoriano, zona de la frontera con Colombia. Esto significa una violación de Colombia a la soberanía territorial del estado ecuatoriano.

Colombia en un primer momento niega los hechos, luego ante los hechos probados confiesa alegando legítima defensa, y luego de eso añade al discurso una relación del estado ecuatoriano con las FARC.

Ecuador rechaza esta intromisión a través de declaraciones públicas de Correa, luego Chávez se mete (?), Correa nuevamente habla y es más severo, finalmente rompe relaciones diplomáticas con Colombia.

Se pronuncian en contra de la intromisión mas del 95% de los presidentes de los estados pertenecientes a la OEA incluido el Perú, con excepción de USA, Canadá y Bahamas.

Estos hechos son el tema de la semana, y surgen en mí algunas interrogantes que voy a tratar de responder desde un análisis más con sentido común que jurídico.

1) ¿Por qué es tan importante una intromisión a la soberanía de un país?
La soberanía es el elemento que legítima al estado como el “todopoderoso” (Leviatán, según Hobbes) dentro de su fuero interno, el hecho que esta sea menguada debe causar preocupación. Pero este comentario es algo teórico, seamos más pragmáticos: Es sumamente peligroso dejar que un país intervenga militarmente en otro porque no hay forma de controlarlos (a menos que exista algún convenio bilateral, que no es el caso), porque en ese “no control” se pueden violar derechos humanos, y deslegitimar el estado intervenido.


2) ¿Por qué Colombia se metió a Ecuador?, ¿se puede combatir al terrorismo respetando el derecho internacional, o se debe?
Colombia sabía que el campamento se encontraba en Ecuador, pero era una oportunidad única de acabar con un cabecilla de las FARC, tomando en cuenta el momento desastroso que tenía la imagen internacional del estado colombiano a raíz de las liberaciones de rehenes conseguidas por Venezuela. Y además queda cada vez más fundada la sospecha de la manipulación que el gobierno americano ejerce sobre Uribe. Sin embargo no me queda duda que cometió un grave error.
Creo que sí se puede derrotar el terrorismo respetando el derecho internacional. Pero para esto es necesario que se usen las vías adecuadas, es decir Cooperación Internacional. Es responsabilidad del estado colombiano conseguir dicha cooperación a través de relaciones diplomáticas. Se debe y se puede combatir el terrorismo respetando el derecho internacional.

3) ¿Por qué Ecuador no coopera con Colombia en la lucha contra las FARC, y deja pasar esto?
Ecuador no coopera con Colombia porque los gobiernos tienen ideologías distintas, discrepan en la forma de llevar el conflicto con los terroristas. O es eso, o no se han establecido adecuadas negociaciones diplomáticas para conseguir la cooperación.
De cualquier forma creo que Ecuador debería cooperar con Colombia porque debe ser erradicada de la región toda fuerza subversiva violadora de derechos humanos, pero finalmente es el mismo estado ecuatoriano el que debe decidir si colabora o no, no se le puede obligar a cooperar. Su no cooperación es éticamente condenable pero no puede ser forzada.



4) ¿Es exagerada la respuesta de Correa?, ¿es influenciada por Chávez?
La respuesta ecuatoriana fue tajantemente contraria y era lo menos que se podía esperar. En derecho internacional los precedentes son fundamentales, si se deja pasar una vez podría volver a pasar, tanto es así que los países fronterizos sin dudas condenaron el hecho. Tal vez en el hecho de romper relaciones diplomáticas puede haber esperado un poco más, sin embargo después de la acusación colombiana sobre los vínculos de Ecuador con las FARC, resulta discutible si se podía hacer otra cosa. Creo que en este caso Chávez poco o nada influyó.

5) ¿Por qué se mete Chávez?
Chávez se mete porque tiene un proyecto en la región que es la consolidación de un bloque hegemónico de países amigos, entre los cuales evidentemente no se encuentra Colombia. Se mete impulsado por su oscuro proyecto, que a la vez es impulsado por su megalomanía. Nefasto.

6) ¿Por qué se mete Bush?
Por lo mismo que Chávez sólo que del equipo imperialista. Igualmente nefasto.

7) ¿Perú debe mantenerse neutral como hasta ahora, o cómo debe actuar?
Perú “condenó” los hechos sin embargo siempre mantuvo la forma diplomática a través de las declaraciones del presidente. El apoyo debe ser firme pero ya que nos encontramos en esta situación qué tal si le pedimos a Correa que se deje de meter en el tema peruano-chileno sobre el diferendo marítimo, aprovechando que vino ayer a Palacio de Gobierno, ojalá que Alan no se haya olvidado.
Otros blogs interesantes sobre el tema:


*Agradezco a mi amigo y jefe Álvaro Córdova que sin saber que escribiría el artículo, me ayudó aportando ideas en una interesante conversación.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Cuba decide, no Bush


Fidel Castro no será más Presidente del estado cubano, lo anunció el lunes 18 de febrero. Abatido por su precario estado de salud, y pasado ya más de un año desde que delegó la presidencia a su hermano Raúl Castro ha tomado una decisión trascendental para Cuba. A diferencia de otros líderes ha decidido no morir en el cargo sino ser observador y partícipe de los nuevos rumbos que tomará su amada Cuba. Ha manifestado que desde una posición crítica seguirá activo en la vida política cubana, será un “soldado de ideas” como él dice. (Aquí, el discurso completo)

Cuba como estado y en los últimos casi 50 años ha realizado cambios importantes a distintos niveles: social, económico, cultural, etc., para bien o para mal así pasó. Entre lo indiscutiblemente positivo que se ha logrado es la erradicación del analfabetismo en el país, la educación primaria, secundaria, pre-universitaria y universitaria gratuitas y de primer nivel, erradicación de la pobreza extrema, investigación médica a niveles de países del primer mundo, entre otras. Entre las críticas que se le achacan al gobierno resaltan la de violador de derechos humanos, opresor de la libertad de expresión, se le llama a Fidel dictador y tirano, entre otras. (
sobre Cuba)

Pero lo que trato de destacar no es lo que a los estadistas y analistas les parezca cómo funciona Cuba. Lo medular es, dado el nuevo contexto sin Fidel, ¿quién debe elegir los nuevos rumbos que va a tomar el país? Yo creo que debe ser únicamente el pueblo cubano, son ellos quiénes han vivido todo el proceso revolucionario, son ellos que han sufrido o gozado las políticas del estado, son ellos quienes han visto en degradación o mejora su calidad de vida, son ellos quiénes deben juzgar la revolución instaurada.

¡Qué cómodo es sentarse en un sillón, con todo el poder del mundo en tu bolsillo y decidir de forma omnipotente qué destino debe seguir Cuba! Sin respetar los sentimientos de un pueblo se pretende decidir qué les toca ahora vivir.

Así es, el actual presidente de Estados Unidos, George Bush, a las pocas horas de anunciada el retiro de Fidel opinó sobre esto (
aquí la nota de prensa) diciendo lo siguiente:

“la renuncia de Fidel Castro debe ser el comienzo de la transición democrática
en Cuba. La comunidad internacional debería trabajar con el pueblo cubano para
comenzar a construir instituciones que son necesarias para la democracia"

El nuevo autoproclamado Dios universal ha decidido que Cuba pasará a una “democracia”, pasando por encima alguna decisión posible del pueblo cubano, como aventurando una posible intromisión americana.

"Ellos son los que han sufrido bajo Fidel Castro. Ellos son los
son los que han sido encarcelados por sus creencias, ellos son a los que se les
ha negado el derecho a vivir en una sociedad libre"

"Mientras tanto los prisioneros políticos seguirán en la
cárcel, y las condiciones humanas seguirán siendo patéticas en muchos casos"

Es patético el comentario viniendo de quién viene, pues querer parecer defensor de derechos humanos, con la memoria mundial fresca de la guerra en Irak, es una tarea imposible.

Nuevamente lo digo, el camino que se tome, debe ser tomado por Cuba, y Cuba son los cubanos y no Bush, ni él y la comunidad internacional, ni con las internacionales ONG’s. Hoy Cuba es un país distinto que hace 50 años, es un país con un gran futuro, es un país consolidado como nación, con una fuerte dosis de identidad nacional, con grandes potencialidades a ser explotadas, se ha hecho un camino claro para transitar. Esto es mucho más de lo que podemos pedir en el Perú.

Debemos expresar nuestro rechazo a la intervención omnipotente del imperialismo, por anacrónico que parezca el comentario.

lunes, 21 de enero de 2008

Apuntes de la demanda peruana sobre el diferendo marítimo




“No te entiendo, pero estoy de acuerdo.”



Un pedazo de tierra (o de mar) no hará rico ni pobre a ningún país, a menos que se trate de una cosa extraordinaria como que en ese espacio se encuentre un gigantesco pozo de petróleo, que no es el caso.

Las personas cuando tomamos decisiones en nuestras vidas hacemos un análisis costo-beneficio, buscamos maximizar nuestras utilidades. Los estados hacen lo mismo, sin embargo para comprender el problema debemos tomar el concepto de utilidad en un sentido amplio. Si el territorio en disputa no trae grandes beneficios económicos entonces cómo entender la decidida disposición de ambos países para quedarse con el territorio. ¿Cuál es la utilidad que obtienen? Ensayo una respuesta, porque los estados peruano y chileno pretenden lograr justicia cada uno desde su posición. Ambos países buscan justicia, buscan que se hagan valer sus derechos, y ambos tienen argumentos a su favor.

El tema importante es que una Corte internacional conozca el problema para resolverlo según las aspiraciones de justicia de cada país, es darle una salida civilizada a un conflicto.

Para defender la posición peruana hay que convencernos que nuestra postura es la más justa, y para formar esta convicción es necesario conocer el problema. Quienes a pesar de no conocer el problema apoyan la demanda peruana caen en el grave error de respaldar algo sin creer en ello, alentados al parecer por chauvinismos inútiles y/o por prejuicios antichilenistas.

Por eso resulta preocupante que, de acuerdo a la encuesta publicada en “El Comercio”, a pesar de existir un 99% que está de acuerdo con la demanda sólo un poco más de 60% conozca el problema. Esto me hace pensar que el tema de la demanda ante La Haya provoca en los peruanos que no conocen los detalles del problema, nacionalismos exacerbados que hacen más daño que fuerza.

La presentación de la demanda peruana es un gesto loable, que ha significado una decisión política muy importante que no busca animar peruanismos radicalistas, eso es precisamente lo que debemos evitar.